
Quentin Tarantino es esa clase de director que provoca dos reacciones radicalmente opuestas: O se lo ama, o se lo odia. Sin medias tintas.
Yo estoy entre los primeros, pero trato siempre de ver las cosas que hace desde un punto de vista objetivo, más a la hora de sentarme y analizar sus películas. Si bien es el autor de filmes impresionantes como Reservoir Dogs o Pulp Fiction (Dios la tenga en la Gloria eterna, sentada a Su diestra), hay que reconocer que es humano y que puede mandarse cagadas, como cualquier otra. Para tener en cuenta, el guión original de Natural Born Killers es de su autoría y no es tan gran película.
En fin, soy Matías, el que ayudaba con esto antes y volví para seguir escribiendo cada tanto, por sino se acordaban de mí. Como verán, voy a reseñar una pelí que no es nueva (ni a palos), pero que vi en pantalla grande, asi que, me veo obligado (casi, porque esto es un placer, en realidad), a reseñarles más o menos de que va todo.
Death Proof, como sabrán y si no se me desburran ahora, es parte de un proyecto que hicieron Tarantino y el infradotado imbécil director Robert Rodriguez (autor de bodrios como Desperado, Sin City y su mega exito… la serie Spy Kids), llamado Grindhouse; y que es una especie de homenaje a las funciones continuadas de los entrañables subproductos de terror del denominado cine clase B o Z.
Por supuesto, las pelis van más allá de lo que en realidad muestran. Las cintas fueron tratadas para que se parecieran a las viejas pelis que de tanto ir en rotación en rotación se terminan destrozando y terminan faltando pedazos y están quemadas. Saltos de escenas, trucos de cámara intencionalmente malos, escenas cortadas de prepo y algun que otro desfasaje de audio hacen de la contemplación de estas dos cintas una prueba bastante interesante.
En mi opinión, la pelí de Rodriguez (Planet Terror) es bastante intrascendente y mala, así que me voy a enfocar exclusivamente en la de Tarantino. Por las dudas, Spoiler Alert!
Death Proof puede dividirse en dos partes claramente diferenciables: La primera, que va desde el comienzo, con la introducción fetichista con un par de pies tan de Tarantino, hasta el corte después del accidente, donde retoma once meses después de los primeros acontecimientos.
La primera mitad es sin duda bastante pasable. No resiste una segunda visión, digamos. No es que aburra, sino que no sorprende salvo en algunos aspectos (sobre todo en la segunda vista), que se puede aprovechar para fijarse más en detalles en segundos planos y en algunas cosas entre líneas que no notamos a primera vista. Los guiños hacia las otras pelis de Tarantino se disfrutan mucho más.
La historia es bastante elemental: Tenemos a un doble de acción, Stuntman MIke (soberbio Kurt Russell), que va por ahí en un auto preparado para maniobras de acción (más precisamente para darse palazos a alta velocidad y salir relativamente ileso), asustando y acechando a mujeres. En la primera mitad, se encuentra en Austin, Texas, acechando a una famosa dj de una radio local, Jungle Julia (Sydney Potier) y sus amigas, la blonda Shanna (Jordan Lann) y la visitante Arlenne (Vanessa Ferlito), quienes estan de parranda festejando el cumpleaños de la primera de ellas.
La primera parte carece de ritmo. O a lo mejor no, pero comparandola con la segunda mitad, si. Muchos dialogos a lo Tarantino (con algunos altibajos), algunos planos detalles y una banda sonora de putísima madre. Lo mejor de la pelicula sin duda. Jungle Julia decide jugarle una broma a Arlenne, diciendole que si un desconocido se le acercaba durante la noche, le ofrecía una bebida, la llamaba mariposa y le recitaba unos versos convenidos al aire, ella le tenía que hacer un lapdance (o baile erótico).
Si bien es interesante, no logró atrapar del todo mi atención (Excepto el lapdance, un must see en pantalla grande si hay oportunidad). La verdad que esta parte de la peli lo unico que hace es introducir a los personajes y especialmente al personaje de Russell y su auto, para que nos deleitemos de lleno en la segunda mitad.
La segunda mitad tiene mucha más acción y es realmente la parte importante de la peli. Tan importante que la peli podría empezar con esos planos en blanco y negro de las tres amigas (otras tres amigas, que trabajan en un set de filmación, interpretadas por Rosario Dawson, Mary Elizabeth Winstead y Tracie Thoms) en un Mustang de los ‘60, y Stunt Man Mike apareciendo en un hermoso Dodge Charger detrás de ellas.
Más adelante, las muchachas se encuentran con Zoë Bell (as herself, según los títulos), doble de acción también (en la vida real, digo. Fue doble de Uma Thurman en Kill Bill), que quiere darse un pequeño gusto: Jugar por las rutas viajando en el capot de un Dodge Challenger, situación que aprovechará Russell para hacerles la vida imposible.
Es en esos momentos es cuando la peli atrapa completamente al espectador. La situación que uno está viendo se siente muy real, con una muchacha dando vaivenes descontrolados sobre el capot mientras un sádico está acechandolas y chocandolas constantemente. Sin duda es un climax incomparable y no hay forma de no prestarle atención: Escenas desbordantes de acción acompañadas por un sonido impresionante, retratadas de manera espectacular por Tarantino.
La historia tiene un final clásico, digamos: El malo pierde. No da pena ni nada por el estilo, sino un sentimiento de justicia merecida y la satisfacción de ver una pelicula que dentro de todo es más pasable que gran parte de la media que se puede encontrar hoy en cartelera.
Autos, minas, velocidad: ¿Qué más se puede pedir para que una peli sea excelente?
2 Comentarios en A prueba de muerte
Rodolfo
Junio 3rd, 2009 at 9:28 am
Te voy a recriminar, nuevamente, que Sin City para mi no fue un bodrio. Pero aparte de eso, coincido con el último párrafo del texto.
Hampton Inn and Suit
Junio 26th, 2009 at 10:27 am
ESTA PELICULA ES BUENA UN POCO SANGRIENTA PERO BUENA MAS LA ESCENA DEL CHOQUE CUANDO LAS CHICAS VUELAN EN PEDAZOS, SUPER EXAGERADO.