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¿Ciberperiodismo sin periodistas? Parte II


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30 Jun 2009

Por suerte no soy el único que habla sobre este tipo de temas, y por suerte también hay personas que no solamente se quedan en criticar un aparato tecnológico, en informar cuándo sale el nuevo y renovadísimo iPhone. Por suerte, todavía se pueden debatir temas interesantes sin ser repetitivos y eso me encanta.

Por esa razón, en vez de armar un comentario que quizás lean dos o tres, decidí escribir la segunda parte de esto que titulé ¿Ciberperiodismo sin periodistas? y que excelente respuesta tuvo por parte de Boo en su sitio, La Moral de los Buitres.

Vayamos por parte, como diría Jack the Ripper -y Michael Jackson (?)-:

Pero a medida que los periodistas empiezan (empezamos) a tomar nuestro lugar dentro de la comunicación y transmisión de ideas dentro de “esa-enorme-cosa-llamada-Internet“, vamos quitando terreno al resto. [...] Escribimos mejor, relacionamos mejor, entregamos mejor información. Punto.

Punto y aparte. Que los periodistas convencionales se subieron tarde al trencito de lo 2.0 es un hecho. Quizás se note mucho más en Latinoamérica, donde sabemos que la brecha digital es enorme, que en otras regiones del mundo. Lo que no me atrevería a decir es que un periodista escribe, se relaciona e informa mejor que una persona promedio.

Por eso siempre critiqué a aquellos que decían que un sujeto entrado en años piensa mucho mejor que alguien que apenas sale de la adolescencia. Evidentemente, los años no vienen solos, pero hay un contexto que juega siempre a favor del más jóven. Más que nada en la actualidad, donde todo el tiempo se crean cosas nuevas y “la juventud nace con la tecnología en las venas”.

Incluso me atrevería a decir que un periodista en Internet es solamente periodista porque lo dice. Es decir, en esta maraña de cosas que es Internet, una persona con el título de Técnico en Comunicación Social solamente se diferencia del resto cuando hace valer su título, pero en el día a día no hace diferencia… se relaciona tal como lo hacen los demás.

Es posible que haya algunos muy buenos, ya sean personales o sobre algún tema, pero lo que yo veo es que cuando la gente quiere información que considera fidedigna, va a un medio tradicional.

Curiosamente estuve leyendo en este último tiempo los twitteos que se hacen por el tema de Honduras, y siempre leo que tal o cual medio no es confiable; o aquél otro no dice todo lo que debería decir. Son diarios digitales, que en su momento comenzaron siendo medios tradicionales de tirada en papel, que han crecido y cambiaron su formato.

También en las elecciones legislativas de Argentina se habló mucho sobre esta tarea de los medios: titulares que indicaban parcialidad; notas muy bien escritas pero bastante violentas hacia un sector, sin priorizar la pluralidad que la gente necesitaba para tomar sus decisiones, entre otras cosas.

No voy a negar que un medio tradicional, en el inconsciente colectivo, genera mucha más confianza que un medio nuevo como es el blog, o los grandes portales. Pero a medida que las personas se involucran en el mundo digital, ese medio tradicional confiable pasa a segundo plano y se descubre que aquí hay un abanico de posibilidades enorme.

Conozco muchas personas que leían diarios y escuchaban radio hasta que un día, cuando se sentaron frente a una PC, se olvidaron del resto y se hicieron asiduos navegantes de portales informativos, revistas online y blogs.

Si el usuario promedio amante de las noticias sabe editar audio y video, producir un programa, hablar en público, escribir noticias y guiones, con conocimientos de comunicación interpersonal y de masas, producción de significantes y análisis del sentido, diseño, programación y SEO… Entonces sí, el periodista está a un paso de la extinción.

Si el 60% de los usuarios de Internet que practican el blogging todos los días, que investigan hasta el hartazgo para conseguir más y mejor información, que saben y viven leyendo sobre SEO y SEM, que aprenden día a día lo que es una maquetación, lo que significa programar, editar audios para podcast, armar videotutoriales y hacer la ecuación calidad/cantidad son periodistas, entonces no todo está perdido.

Otra cosa que veo, relacionada al periodismo ciudadano, es que los medios convencionales están, de alguna manera, apoyando este movimiento que cada vez se expande más. Hay, a medida que pasa el tiempo, cada vez más medios masivos que incitan a comportanos como periodistas.

“Sube tu foto”, “comparte tu video”, “súmate al periodismo ciudadano”. Son todas premisas que nos llaman contínuamente, aún sin saberlo, a salir con una cámara, a estar alertas cuando alguien choque, se caiga un edificio, se falsifiquen boletas, haya colas en lugares de votación, golpes de estado inéditos.

Lo que creo que no saben esos medios, es que están formando personas que a la larga los terminarán reemplazando. Quizás no del todo, pero en Internet se confundirán ambos y nadie dirá “él es periodista y aquél otro es usuario común”. Lo más probable es que se refieran a ambos como usuarios dinámicos, consumidores pero deseosos de fabricar sus propias noticias.

Entiendo que mucha gente crea blogs y los abandona, pero también sé que varios los hacen por ese deseo de informar, de tener en sus manos noticia atractiva para distribuir.

En unos años habrá gente que tenga todavía en sus manos un grabador, que tenga su pequeño diario de tirada local, pero todos sabemos que el mundo va hacia una digitalización de la realidad. Y aquí, donde “lo digital” es una premisa, el periodista se confunde con el resto.

Vamos, que quien escribe poesías, quien twittea, quien es adicto a Internet, es simplemente eso hasta que uno mira que es también periodista… pero muy pocas personas te leerán por lo que sos, sino más bien por cómo lo haces.


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